Nadie sabe por dónde va.
El expediente está en el correo de alguien, y preguntar se ha convertido en el estado normal.
Plataforma BPM · BPMN 2.0
Dibuja cómo trabaja tu organización, ponlo a andar y mide dónde se atasca. Sin hojas de cálculo paralelas. Sin preguntar por dónde va cada expediente.
En marcha hoy. Sin instalar nada, sin tarjeta para empezar la configuración.
Construido sobre estándares abiertos, no sobre un formato nuestro.
Cada persona, su trabajo y su plazo. Cada responsable, dónde está atascado el proceso. La misma pantalla para los dos.
Si algo de esto le suena a su organización, no es un problema de gente.
El expediente está en el correo de alguien, y preguntar se ha convertido en el estado normal.
Tres versiones del mismo dato y ninguna manda.
Un visto bueno espera a que alguien vuelva de vacaciones, y nadie se entera hasta que el cliente llama.
Tres versiones del contrato y la firmada es la que nadie encuentra.
Sin registro no hay auditoría, y sin auditoría el mismo error vuelve el mes que viene.
Se decide por sensación, porque medir el proceso cuesta más que ejecutarlo.
Un solo sitio donde el proceso se dibuja, se ejecuta y se mide. Lo que cada área ya hacía, ahora con un hilo que lo une y una fecha que lo empuja.
Y volver a empezar. Un proceso que no se revisa se degrada solo.
Arrastra el proceso tal y como ocurre. BPMN 2.0, sin escribir código.
Reglas, aprobaciones y avisos. Lo repetitivo deja de ocupar a nadie.
Cada tarea llega a su bandeja con responsable y plazo.
Quién hizo qué, cuándo y con qué documento. Sin poder reescribirlo.
Dónde se va el tiempo. Cambias el diagrama y la siguiente versión ya lo lleva.
Diez capacidades que ya funcionan. Ninguna promesa de hoja de ruta.
Dibuja el proceso y despliégalo. BPMN 2.0 de verdad, exportable el día que quieras irte.
Tareas de servicio, plazos que escalan solos y aprobaciones que no se olvidan.
Lo que se pregunta en cada paso, sin pedirle una pantalla a TI.
DMN 1.3: las reglas en una tabla que entiende quien las conoce, no quien programa.
Versiones, plazos de conservación, clasificación y actas de destrucción. El expediente deja de ser una carpeta de adjuntos.
Quién ve, quién ejecuta y quién aprueba, con alcance por unidad organizativa.
Tiempo de ciclo, cuellos de botella y carga por persona. En un panel, no en una hoja.
El aviso cuando toca, y el resumen del lunes en el correo del comité.
Qué ocurrió, cuándo y quién lo hizo. En una cadena que no se puede reescribir.
Claves de API, avisos web firmados y reintentos. Conecta lo que ya tienes.
Seis pasos. Ninguno técnico salvo el que quieras que lo sea.
Eliges el identificador, confirmas el correo y ya tienes tu espacio.
Tal y como ocurre de verdad, con sus responsables y sus plazos.
Personas, roles y quién puede aprobar qué. Con alcance por área.
Reglas, avisos y escalados. Lo que hoy recuerda una persona.
Publicas, y las tareas empiezan a llegar a la bandeja de quien corresponde.
Dónde se atasca y quién va cargado. Cambias el diagrama y publicas la versión nueva.
Un proceso es un proceso. Cambian los nombres de los pasos, no la forma de gobernarlos.
Ver los datos de otro cliente no depende de que un programador escriba bien un filtro.
RLS forzada por inquilino
Quién hizo qué y cuándo, sin poder reescribirlo después.
Cadena con huella por inquilino
Una copia de seguridad robada no es un incidente de todos.
Cifrado por sobre
No guardamos credenciales: no hay nada que se nos pueda filtrar.
OpenID Connect · MFA del proveedor
Lo confidencial no sale, y lo reclamado por un juzgado no se destruye.
Bloqueo legal sobre la retención
No una promesa del pliego: una prueba que bloquea la publicación.
WCAG 2.1 AA · bloqueante en CI
Preferimos enseñar lo que se puede comprobar antes que una cita que no podríamos defender.
Empieza por el que más te duele. En una tarde lo tienes dibujado y andando.
Sin coste por proceso ni por diagrama. Pagas por el tamaño de tu organización.
Para empezar a gobernar los primeros procesos.
Consultar
El que elige casi todo el mundo
Para equipos y organizaciones en crecimiento.
Consultar
Para organizaciones con procesos avanzados y varias áreas.
Consultar
Para quien necesita su propia instancia y su propia región.
A medida
Precios sin IVA. Puedes cambiar de plan cuando quieras: el cambio se prorratea en la siguiente factura.
Cinco pasos. La tarjeta, solo en el cuarto.
Una plataforma BPM: el sitio donde tu organización dibuja sus procesos, los pone a funcionar, controla sus documentos y mide dónde se atascan.
Gestión por procesos: tratar el trabajo como algo que se diseña, se mide y se mejora, en vez de como una costumbre que cada persona ejecuta a su manera.
No. Quien conoce el proceso lo dibuja. TI entra cuando toca conectar con otro sistema, no antes.
Es lo normal. Se arrastran los pasos, se dice quién hace cada uno y con qué plazo, y se publica. No hay que pedirnos nada.
El primer proceso, en semanas. No pedimos un año de implantación para poder enseñar algo.
Sí, hasta el límite de tu plan. Cada persona entra con su cuenta, y decides qué puede ver y aprobar según su rol y su área.
Sí. Cada una es independiente: sus datos, sus usuarios y su facturación no se tocan con los de ninguna otra.
Cuando quieras, hacia arriba o hacia abajo. El cambio se prorratea en la siguiente factura; no hay penalización.
Desde aquí. Eliges el plan, confirmas tu correo y tienes tu organización. La tarjeta se pide al confirmar la suscripción, no antes.
Se conecta. El ERP y el gestor documental siguen donde están; lo que cambia es que ahora hay un hilo que los recorre.
El aislamiento entre clientes lo impone la base de datos, no el código. La auditoría va encadenada y no se puede reescribir. Los secretos se cifran con una clave por cliente.
Tus diagramas son BPMN 2.0 y tus reglas DMN 1.3. Te los llevas y funcionan en otra herramienta. No trabajamos con formatos que te aten.
Empieza a transformar la forma en que trabaja tu organización. Hoy, con tu proceso más difícil.
Veinte minutos. Sin compromiso. Sin instalar nada.